16 feb 2020

Está el ruido, la incomprensible tesitura de este mundo,
atizando los carbones sonrojados de la madrugada,
está el murmullo de los bosques y de los arroyos,
la niebla y su mano metida en el bolsillo izquierdo
de mi silencio, mis dedos quebrándose
en el castañeteo,

señala una palabra en el diccionario, al azar,
y estará también disponible en la madeja del día,
luminosa, distendida, lozana,
como una duda, jovial, asaltándome en mitad del día
pero no estará por ningún lado
el silabario breve de su nombre

No hay comentarios: