17 feb 2020

No me pregunten si he llorado: si la herida
en mi costado es rojo manantial, no me pregunten la causa
Hace tiempo ya que estoy dolido, tembloroso,
revuelto en lodo, absurdo en mi quejumbre;
ya hace tiempo que me duele un amor ido, de esos que se quiere
hasta el delirio, que todo cuanto tocan florece.
Por eso el gemido de cachorro hambriento,
porque me duele la oscuridad de su beso, hoy ajeno.
No me pregunten a donde ha ido la jovial sonrisa
de otros días, que no lo sé, no me pregunten
en qué batalla perdí mi gladio, la flor de mi entereza.
Yo sólo sé que ahora estoy solo, que alargo el brazo, y no la hallo

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