que al más leve suspiro torna sangre.
Mi amor hace equilibrio en el alambre,
mi lengua ya es de piedra o de madera.
Mis ojos, al mirarte, sienten hambre
y tú, la indiferente, me miras cual si fuera
un falso cristo trepado a su madera
Al quererte, tiemblo cual si un calambre
mordiera, al verte, mi tristeza. Abro
la casa, el jardín, para que veas
la ofrenda de mi pecho; no creas
por ser poquito, que no adoro
tu voz y tu silueta: mi amor es cachorro
que gime por tu beso y que le creas
y tú, la indiferente, me miras cual si fuera
un falso cristo trepado a su madera
Al quererte, tiemblo cual si un calambre
mordiera, al verte, mi tristeza. Abro
la casa, el jardín, para que veas
la ofrenda de mi pecho; no creas
por ser poquito, que no adoro
tu voz y tu silueta: mi amor es cachorro
que gime por tu beso y que le creas
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