Guardo las palabras dichas como un tesoro envenenado.
Alcayatas, torres, fosos reales, puentes sumerios,
lejanas ciudades, insalvables mares de arena,
terribles ejércitos, míticas bestias al acecho, la marea
en el delirio, los vertiginosos ríos, su hambre de centurias.
Jamás hubo en la tierra hombre o mujer, o aliento
No hay comentarios:
Publicar un comentario