Tamarindo Song
Echado sobre los veinte años
como bestia feral
o delincuente juvenil
le doy el penúltimo sorbo
al mezcal.
Hasta ahí mi tesoro,
la tersa carga de mis días.
El viento silba
es mi compadrito
llamándome a continuar la borrachera.
Herminio Sóstenes Aguilar. La carne que sostiene tu caída. Editorial Martes trece. México, 1986