que este cristal en la mirada
se resquebraje, que se astille,
que nada de él se salve
ha centurias que yace mi carne
en esta plancha de prudente belleza
impedida del peregrinaje entre la epidermis
y la tela, esa segunda piel,
ha centurias que enciende sus fanales
en su ansia desquiciada de iluminar,
atrabiliaria, la garza de la muerte!
deshágame la luz, padre, rájeme
la carne su lengua, esa cuchilla,
simple, afilada piedra entre la piedra,
que encalle mi barcaza en el peñascal
de la inhumana calígine, la llaga
en esta plancha de prudente belleza
impedida del peregrinaje entre la epidermis
y la tela, esa segunda piel,
ha centurias que enciende sus fanales
en su ansia desquiciada de iluminar,
atrabiliaria, la garza de la muerte!
deshágame la luz, padre, rájeme
la carne su lengua, esa cuchilla,
simple, afilada piedra entre la piedra,
que encalle mi barcaza en el peñascal
de la inhumana calígine, la llaga