25 ago 2021

nombramos al silencio
como quien nombra un espejismo
sin darse apenas cuenta
que trata de arañar el aire
sin posibilidad de garras en la sangre
 
lo llamo cuando el ruido atronador
de otras voces me desborda
cuando, arrodillado ante el disturbio
quiero abrir de nueva cuenta el oído
escuchar, no el silencio: 
los susurros que guarda en su baúl el mundo 

alguien le dio sus tres sílabas
perseguido tal vez por el insomnio
en su primera noche a la intemperie
sin otra voz que le tendiera la mano
en la arcaica orfandad que ofrece la penumbra
 
porque eso hacen la oscuridad
y el silencio, conjugados en soledad:
nos devuelven a nuestra condición
de perdidos animales

por eso nombrar el silencio
es una forma de decir que uno está solo
o quiere estar a solas consigo mismo
volver a oír la incesante orquesta del entorno
como al principio del mundo