naves para colisionar contra los acantilados del invierno,
espejos cuya luz opacara al fuego,
negras velas para cruzar sin remos
el abismo que nace entre el día y la anhelada noche.
Volar, volver, hacer del adjetivo llaga necesaria.
Vendrá el invierno, con el cuello anudado,
escolar y huraño, a abrir las puertas de la carne; vendrá
nebuloso, cejijunto, obsequios:
en su jauría ladra el frío, mastín furioso.
No inventaremos de nueva cuenta el fuego,
otra vez, ateridos en el fondo de una caverna, carne fresca para el terror
escolar y huraño, a abrir las puertas de la carne; vendrá
nebuloso, cejijunto, obsequios:
en su jauría ladra el frío, mastín furioso.
No inventaremos de nueva cuenta el fuego,
otra vez, ateridos en el fondo de una caverna, carne fresca para el terror
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