30 abr 2020

hablemos, pues, de lo que cimbra,
de lo telúrico que en el ojo salta,
de este carnaval de carne y oropeles;
que alguien venga a decir, para que conste,
dónde dejó su huella la ceniza,
en qué páramo o desierto
y hablemos entonces de lo que doloroso
se enquista y hiede a sangre,
a víscera ofrendada a los dioses
paganos del olvido

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