9 abr 2020

Hizo la primavera sus tres maletas,
izó, rauda, la lluvia sus banderas.
Yo canto con la voz sin soldaderas,
con ripio monocorde y dos violetas.

Qué bravo, el frío de las quimeras
al marcharse, qué frágiles cometas
en el cielo infantil, y qué coquetas
las niñas en el parque, qué extranjeras.

Qué húmedo, el beso de la tarde,
qué rojo, el tramposo lenguaje
de tu espejo: afuera llueve y arde

un recuerdo de nosotros. No rebaje
nadie a lágrima o reproche mi elegía.
Vino el invierno, besó mi frente, sonreía.

No hay comentarios: