La primera forma del mundo
tenía tu nombre, pero nadie estuvo allí
para verlo y dar fe
o fundar una religión cuya palabra
tuviera en su sonido el sonido
de tu llanto o tu deseo
la primera forma del mundo
tuvo en su umbral una roca
para arrojar al vacío
descalabrarlo
pero no hubo mano dispuesta
a encarnarse honda, resortera
a reventarle el cráneo
los cristales empañados
a la nada es decir a tu ausencia
seguro estaba a medio camino
entre el sueño y el delirio ordenado
de la vigilia
cuando entré a ese jardín
algunas cosas me recordaron la flor
que robamos una tarde
antes de hacer el amor por vez primera
una ciudad húmeda donde mis manos
se confunden siempre y terminan
sumergidas entre la espuma y la arena
el crujido de ramas al caer
me habló de noches que mantenían
el ojo abierto como una herida
por la que se colaba la luz y algún insecto
que terminaría embarrado en las paredes
pero era joven y estaba enamorado
y creía que el mundo tuvo alguna vez
una forma inicial
y tras ella algún desgarro al azar
en el que se alcanzaba a vislumbrar
la primera y última sílaba de tu nombre
y no habría nadie dispuesto
a dar fe
firmar un acta
tomar una fotografía de baja resolución
para el álbum de fotos del olvido
a tomar
la roca en el umbral
para reventar
los cristales
el jarrón de porcelana china
la vajilla afrancesada
el retrato familiar
con bosque o mar al fondo
es decir
las muecas cursis del vacío
2020/11/29
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