3 may 2023

 

Hay días en que, cansado, agobiado de andar en el monte, mordido de garrapatas y de dudas, sudoroso, antes del último trecho, miro al suelo, y compungido, en la postura hierática del que reza, me da por decir: Santo Jarri de los desertores, mártir de los mordidos del desencanto, no ilumines mi camino, oscurécelo te pido; profeta del desánimo: aparta de mí tu cáliz.

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