Un café para recibir la noche. En el centro del caserío festejan al señor de Esquipulas con música y toritos, la comida es abundante para recibir a los viajeros. En la frecuencia abierta de los walkie talkies se narra, desde hace dos noches, una historia que evoca a Caín y Abel. La quijada asnal es un machete de acero hondureño, la ofrenda rechazada es una dosis de cristal, el dios es la violencia.
2022/01/17
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