soñé que me crecía, por dentro,
la sarna del olvido,
que de a poco se extraviaron
de mi habla algún recuerdo
tres formas de nombrar la misma cosa
y el dolor de la primera herida
soñé que todo se iba yendo
como si de pared que descascara
se tratase
primero la pintura,
después por el repello
y finalmente el adobe mordido
de aguaceros y de viento
y así se fue alejando
palabra por palabra
aquel sonido del mar o de febrero,
el olor parafinal de aquella casa
que no era mía pero era mía,
de los manjares que a la muerte me esperaban,
y así fue que fui olvidado
de tan, sin darme cuenta, haber perdido
memorias del que fui cuando fui chico
y no supe volver a aquel paisaje
2022/11/07
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