No hay adjetivo, nombre o casualidad que te abarque. En todo vienes a mi encuentro. En cada sonido de la madrugada, tu piel exuda sus efluvios, en el estruendo de cada pino que cae doblegado por el viento o por el rayo una caricia tuya estremece los cimientos de mi carne, un aroma basta para sentir en la punta de mi lengua el centro húmedo de tu cuerpo-universo.
2020/05/11
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