otra vez
un bulldozer
atraviesa
la ciénaga
del pecho
flores cultiva
o peor
la esperanza
el deseo
en la punta
de la lengua
pero soy
un hombre
triste, grisáceo
sentado
en el borde
de la desesperación
ya he silbado
con las aves
arrojado
rocas
al abismo
perdón
hay un deshielo
en mi pecho
puede que
la tarde
amenace
con lluvia
un huracán
o dos ojos
de mujer
otra vez
sueño
que el incendio
llama a la puerta
moribundo
se despide
y el cielo
vuelve
secretamente
a despejarse
No hay comentarios:
Publicar un comentario