en el patio de la casa recoge perdigones
o semillas de una guerra pasada;
asombrado desentraña el vuelo de los cuervos
y huye cuando el horizonte ofrece nubes de tormenta
viejo enemigo, ronda los pasillos abandonados
con el cansancio a cuestas
¿qué ha sido de él, en ese porfiado laberinto?
algo mío se quedó con él en esa casa:
el vago horror a la oscuridad,
la angustia plena de estar envejecido,
y dos o tres certezas sobre la angustia
No hay comentarios:
Publicar un comentario