dársena para el naufragio ajeno,
aleatoria enumeración de catástrofes;
tuya es la palabra que ahora brota:
salvaje y luminosa, toma mi cuello,
abre la puerta a la sangre,
vulcánica, marca su dentadura,
el filo de su garra sobre esta carne
descansan las gaviotas sobre balsas de aire
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