Te sueño: como un gato trepas a la cama, te escurres entre las sábanas en la placidez de la noche; como dos boas tus piernas se afianzan a mi cintura, me estrujan hasta el último hueso.
Dentro del sueño vuelvo a cerrar los ojos. De tu boca vuelve a brotar el agua sonora de hace algunos años, olorosa a cacao.
Como un gato vuelves a escabullirte.
Tras de ti dejas un rastro de sexo húmedo y un desorden casi olvidados.
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