6 feb 2017
las cervezas se amontonan en torno, como los días
así la coloración de los días, la obstinada decadencia
esta abulia que llena los rincones,
que todo lo toca con su falange
las cosas se acumulan, como los días
y uno es el roedor que todo guarda
para mejores días, para cuando la tristeza
llame a la puerta, aunque no llame nunca
¿quién, en su desvarío, llama a la casa
si ya se ha instalado en sus habitaciones?
¿quién, en el más remoto destello
del alba, registra los nimios detalles
que le insuflaron vida, el crisol
que forjó su carne y su espiritu?
todo flota en torno, todo ha perdido el nombre,
la memoria, las fechas del destierro.
Nada hay que nos desconozca, todo somos,
cristal que se repite, infinito, en cada hora,
en cada par de ojos
poco hay en este ojo: la reverberación de los días,
el pálpito en el bajo vientre
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