antes de amarte, ya te amaba
y antes de dolerme, ya me ardía
en el bajo vientre la despedida;
y sin saberlo, sabía que acaba
hasta el fuego más intenso.
No te adivinaba, pero tu beso
fue presagio antes de llegar.
Como nube a punto de ser mar,
como quien sabe que mañana
el trigo será segado, así sabía
sin saberlo que llegarías
a trastocar con tu risa la calma
de mis tardes y mi literatura.
Toda tú derrotando mi cordura.
Arturo Macías Delgado. El puente en el desierto. Pluma de Ganso Editores. México, 2010
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