de hablar, ya no le hablo
ni a la sombra dormida en el espejo
ni al murmullo del agua en el ahogo
ni le cruzo palabra al mediodía
cuando la luz me saja el lomo, despiadada
hablar, lo que se dice hablar,
ya no lo hago
tendido en mi rincón de angustias,
hurgando el palabraje
y sus entuertos, ensimismado, sordo:
ya no sé cómo se da el saludo
o la declaratoria de los odios
cuando el oleaje se me viene encima
aunque el mar esté allá lejos
soñando que lo sueñan niños huérfanos
que buscan sus orillas en la arena
y al cabo de unas horas se marchan festivos
a buscar frutos extraños en tierras altas
hablar lo que se dice hablar, tender palabras
sobre el tejado del silencio
para apaciguar fantasmas
ya no lo hago
me he puesto neciamente
a mirar nubes, muchachas o algún perro
ya solo me mascullo pesadumbres
hacia adentro, como si no fuera conmigo
el verano y el estiaje
como si aquí en el pecho se guardara
tal vez algún secreto
o un espanto
y he arrojado la llave
a las oscuras carnes del silencio
20 nov 2022
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